Por un nuevo modelo francés [fr]

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El primer ministro, Jean-Marc Ayrault, presenta la hoja de ruta del Gobierno para "devolver la esperanza y construir los contornos del ’nuevo modelo francés’ de competitividad y de solidaridad". Éste es el rumbo que fijó el presidente de la República: "se debe poner en marcha todo lo necesario para el empleo".

1- Tribuna del Primer ministro publicada en Le Monde el 4 de enero de 2013

"Por un nuevo modelo francés"

Francia está en una encrucijada. A lo largo de los dos siglos de historia republicana, hemos edificado progresivamente un modelo político, social y económico fundado en algunos principios sencillos pero de inmenso alcance: la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad.

Pero este modelo está hoy debilitado: las desigualdades económicas son cada vez más profundas, el paro y la deuda pública se disparan, a nuestras empresas les cuesta exportar y satisfacer la demanda interna; nuestros ciudadanos denuncian el carácter poco democrático y opaco de las decisiones públicas, le dan la espalda a las urnas o se ven tentados por los extremos; la desconfianza paraliza nuestras relaciones sociales y políticas. El mundo atraviesa una época de mutación, en la que los pueblos deben aceptar tres grandes desafíos: el desafío del desarrollo, el desafío ecológico y el desafío demográfico.

Algunos, desde la derecha, llaman a la “ruptura”: para sobrevivir, no nos queda más elección que la de renegar de nuestra historia y nuestros principios. Otros reclaman el statu quo o una vuelta atrás: como si Francia pudiera permanecer inerte en un mundo que cambia, como si la edad dorada fuera ayer y mañana no ofreciera progreso alguno. Por otro camino es por donde el presidente de la República quiere llevar a nuestro país: renovar el modelo francés en profundidad para adaptarlo al tiempo presente y otorgar una nueva realidad a sus valores republicanos fundadores. Se necesita lucidez y valor.

Presenté el jueves 3 de enero, en consejo de ministros, la hoja de ruta de los próximos seis meses, pero nuestra mirada va más allá de ese horizonte. Como declaró François Hollande en su rueda de prensa del 13 de noviembre de 2012, "la decadencia no es nuestro sino".

La crisis que atravesamos es en primer lugar económica y social. La tentación de hacerle al otro responsable, de culpar a la liberalización de los intercambios comerciales y financieros, a la competencia de los países de bajo coste y a las políticas que se han llevado en Europa, es grande. No se trata de negar los peligros del neoliberalismo y del capitalismo financiero: sí, hay que reforzar la gobernanza internacional de la economía, regularizar las finanzas, promover el justo intercambio.

Sí, los Estados europeos deben entenderse en materia de reglas sociales y fiscales comunes y llevar a cabo una política de crecimiento a escala continental: el presidente de la República y el Gobierno trabajan en ello.
Pero no olvidemos que la globalización también brinda una oportunidad para ampliar la difusión de nuestros productos, atraer a empresas y puestos de trabajo y beneficiar de innovación venida de fuera. Francia, con 120 000 empresas exportadoras y una creatividad intacta, no tiene ningún interés en replegarse sobre sí misma. Tampoco olvidemos que otros países se las arreglan mejor que nosotros: los países escandinavos y Alemania han sabido darle una mayor potencia a su dimensión económica. Nos toca a nosotros conseguirlo sin renunciar a nuestro sistema social protector.

Esto exige ante todo poner remedio a nuestras propias debilidades y sacar mayor provecho a nuestras innumerables ventajas. Seamos clarividentes para identificar el porqué de nuestras dificultades y de nuestros éxitos, seamos audaces para proceder a las reformas necesarias: así es como haremos que nuestro modelo económico y social sea más competitivo y solidario y garantizaremos un futuro a nuestra juventud.

Sólo lo conseguiremos juntando nuestras fuerzas, por ello el Gobierno ha elegido un método: el diálogo y la cooperación entre el Estado, la sociedad civil – interlocutores sociales, asociaciones y ciudadanos – y las entidades territoriales. La concertación y la negociación pueden producir impaciencia, son menos mediáticas que una serie de anuncios precipitados y sin futuro; pero este método es condición de reformas inteligentes y duraderas. Porque ante nosotros se abren grandes ejes de trabajo.

Primero debemos reinventar el papel de los poderes públicos. Los medios puestos a disposición por el Estado y las entidades territoriales deben adaptarse a los objetivos políticos definidos por deliberación colectiva: es una evidencia manifiesta. Sin embargo, desde hace demasiado tiempo, hemos renunciado a replantearnos estos objetivos y a jerarquizarlos.
El Estado ha descuidado su función estratégica. Es la razón por la que el gasto público ha perdido parte de su eficacia: en cinco años ha pasado del 52 % a más del 56 % de la riqueza nacional, sin que nuestro nivel de vida haya prosperado. El endeudamiento debilita nuestra soberanía sometiéndonos a las exigencias de los mercados financieros, traslada una insoportable carga a las futuras generaciones y nos priva de medios, puesto que una parte cada vez mayor de nuestros impuestos sirve para pagar a nuestros acreedores. El Gobierno inició por ello, inmediatamente, un esfuerzo de enderezamiento presupuestario y de renovación de la acción pública.

No se trata de cercenar indistintamente los gastos y los efectivos de la función pública como hacía la anterior fuerza mayoritaria, sino de suprimir duplicidades y gastos inútiles y responder a las necesidades con mayor eficacia. En el ámbito de la sanidad, por ejemplo, devolveremos a los hospitales públicos los medios para llevar a cabo sus misiones fundamentales a la vez que los sumergiremos en una verdadera cadena de atención sanitaria, lo que implica, por supuesto, luchar contra los desiertos médicos.

De manera general, pretendemos modernizar la acción pública para servir mejor a los franceses, gracias a la cooperación de todos, cargos electos, funcionarios y usuarios. La nueva etapa de la descentralización responderá a la misma ambición de eficacia, gracias a un mayor reparto de las tareas entre Estado y los distintos niveles de entidades.

Para luchar contra el paro, que no deja de progresar desde hace diecinueve meses, también tenemos obligación de revisar las reglas que gobiernan el mundo laboral. Debemos ponernos de acuerdo sobre el diagnóstico y los remedios: por ello, el Gobierno ha decidido darle al diálogo social el espacio que se merece y reforzar la democracia en la empresa. Las organizaciones sindicales y patronales ya han apoyado la creación de empleos con futuro y definido las modalidades del contrato de generación para dar un máximo de oportunidades a los jóvenes y a los mayores dentro de nuestra capacidad productiva a partir de 2013.

La negociación sobre seguridad laboral debe culminar en otros compromisos innovadores: luchar contra la precariedad laboral es convertir el contrato indefinido en la modalidad de contratación normal, controlar el recurso a contratos a tiempo parcial, y también anticipar las mutaciones económicas colectivamente y ayudar a las empresas a superar las dificultades coyunturales sin recurrir a los despidos.
A falta de acuerdo, el Gobierno asumirá su responsabilidad y pedirá al Parlamento que zanje la cuestión. Pero insisto: resulta urgente reconciliarse con la cultura de la responsabilidad compartida al servicio del empleo y el interés general.

No sabríamos dispensarnos de una política industrial ambiciosa para volver a crear puestos de trabajo y riqueza que compartir. Para volver a dar margen a nuestras empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, es ciertamente necesario disminuir sus costes de producción. Pero la competitividad radica en muchos otros factores: infraestructuras públicas eficaces, formación profesional y trabajo de calidad, investigación pública y privada potente, una política comercial reactiva.

Lo que persigue el Gobierno mediante el pacto nacional por el crecimiento, la competitividad y el empleo es una estrategia que consiste en aumentar la calidad: en lugar de vender nuestros productos más baratos reduciendo nuestro nivel de vida, se trata de ofrecer productos mejores, eligiendo innovación, especialización, inversión en sectores con futuro.

De esta manera, defendemos el trabajo con reformas concretas: nuestro objetivo es que todos los franceses puedan encontrar un trabajo estable, gratificante y con una remuneración justa. Para aquellos a los que les cuesta encontrar su lugar en nuestra economía, parados de larga duración, trabajadores pobres o jóvenes sin formación ni empleo, el Estado debe reforzar sus políticas de solidaridad, apoyándose también aquí en la movilización de las entidades, de las asociaciones y de las empresas. El estado asumirá los esfuerzos presupuestarios que resulten necesarios para mejorar el acompañamiento a las personas que se enfrentan a la pobreza o a la precariedad y para permitir que encuentren un empleo duradero, una vivienda decente, una oferta sanitaria satisfactoria.

En cuanto a las personas mayores o con minusvalías, deben recibir los medios para ser autónomos: resulta imprescindible dar una mejor cobertura a la dependencia, así como garantizar el equilibrio de nuestro sistema de pensiones a largo plazo. La competitividad y la solidaridad no son en absoluto antinómicas: una sociedad se fortalece otorgando a cada uno de sus miembros los medios para realizarse, y la riqueza que así se crea sirve a su vez para financiar políticas sociales ambiciosas.

Francia, gracias a su dinamismo demográfico, podría ser dentro de treinta años el país más poblado de Europa, con una juventud llena de empuje, una numerosa población activa y mayores con una rica experiencia que transmitir. ¡Valoremos esta excepcional suerte en su justa medida y aprovechémosla!

Nuestro nuevo modelo de desarrollo debe dar una respuesta razonada a los desafíos ecológicos. El calentamiento climático y el agotamiento de los recursos naturales nos imponen reducir nuestra dependencia de las energías fósiles y promover las energías renovables, la equidad social también lo exige, porque los hogares más modestos son los que más sufren el encarecimiento de la energía.

He aquí por qué hemos lanzado un debate nacional sobre la transición energética y trabajamos en la puesta en marcha de una tarificación progresiva de la electricidad y del gas, que reducirá el coste del consumo corriente y penalizará el despilfarro. De manera más amplia, es importante inventar modos de producción y de consumo que presenten un mayor ahorro, sean más respetuosos con los ecosistemas y la salud humana. Francia, tierra de innovación, puede adelantarse en dicha transición ecológica, magnífica aceleradora de crecimiento.

Reinventar el modelo francés es, por último, cumplir la promesa republicana de la igualdad en todos los ámbitos, porque una sociedad no puede edificarse sin considerar iguales a todos. Se trata de darles a todos nuestros hijos las mismas posibilidades de éxito: hagamos por tanto una prioridad de la refundación de la escuela, poniendo una atención muy particular en la escuela primaria, porque las desigualdades aparecen ya en las edades más tempranas.

Se trata de luchar sin descanso, treinta años después de la marcha de los hijos de inmigrantes magrebíes, contra las discriminaciones basadas en el origen social o étnico, en la identidad o la orientación sexual: he aquí el sentido de la lucha diaria de mi Gobierno por la igualdad entre mujeres y hombres, contra las discriminaciones en la contratación laboral y los controles abusivos, o incluso el proyecto de matrimonio para todos. Se trata de promover la laicidad frente a la subida de los comunitarismos, y de reconciliarnos con nuestra tradición de integración sin negar la rica diversidad de las culturas.

Se trata de garantizar la igualdad de los territorios en el acceso a los servicios públicos y trabajar en la inclusión de los barrios urbanos desfavorecidos, de las zonas rurales alejadas y de todos los territorios afectados por las mutaciones económicas, tanto en la Francia metropolitana como en ultramar.

Se trata de garantizar a cada ciudadano el derecho a la seguridad. Se trata de reformar nuestras instituciones para que los franceses dejen de tener el sentimiento de que les dirige una clase política lejana, que concentra excesivamente los poderes: pretendemos poner término a la acumulación de mandatos, garantizar la independencia de la Justicia y conseguir que nuestras asambleas parlamentarias sean más representativas.

Francia no necesita renegar de su alma para salir de la crisis y recuperar su fuerza y su proyección. A lo largo de su historia, nuestro pueblo ha demostrado que era capaz de superar las distintas pruebas y de conciliarse con el progreso. No subestimemos nuestra influencia en el mundo: muchos son los que miran hacia Francia, que aman su historia, los valores universales que encarna, su creatividad cultural, su estilo de vida. Esperan mucho de nosotros.

Retomando los términos de François Hollande en su discurso fundador del Bourget, "¡Francia no es un problema, Francia es la solución!". La tarea que nos incumbe es la de renovar nuestra organización política, social y económica, nuestras relaciones recíprocas y nuestra relación con el medio ambiente, para seguir siendo fieles a nuestros principios fundamentales y recuperar el orgullo, la cohesión y la confianza en nosotros mismos.

Francia debe ser más receptiva a la hora de tomar de riesgos, más receptiva a la innovación económica y social, a la creación de empresas y a la creación artística. El Estado debe seguir siendo garante del interés general y de la solidaridad nacional, debe asumir su papel de estratega a la vez que reinventa sus modos de intervención apoyándose en las fuerzas vivas del país. Éste es el sentido del nuevo modelo francés que inspira la acción de mi Gobierno.

- Entrevista al Presidente de la República en la prensa europea

- Felicitación de año nuevo del Presidente de la República a los Franceses (31 de diciembre de 2012)

2- Comunicación del Primer Ministro en Consejo de Ministros (3 de enero de 2013)

El programa de trabajo del Gobierno

El Primer Ministro ha presentado una comunicación relativa al programa de trabajo del Gobierno.

El presidente de la República ha fijado el rumbo: se debe poner en marcha todo lo necesario para el empleo. El Gobierno, en el contexto económico y social actual, tiene una responsabilidad particular, la de restablecer los equilibrios que se han visto trastornados por la crisis y las políticas de estos últimos diez años. Es lo que justifica los esfuerzos que se han iniciado. Hay que devolver la esperanza y construir los contornos del “nuevo modelo francés”, competitivo y solidario.

1. El restablecimiento de las cuentas públicas es una condición previa. Las cifras definitivas del presupuesto del Estado para 2012 se conocerán el 15 de enero. Confortarán la credibilidad de la trayectoria presupuestaria. Será necesaria una vigilancia particular en la ejecución de la ley de finanzas para 2013. Es la condición para restablecer los márgenes de maniobra y la contrapartida legítima del esfuerzo fiscal que se pide a los franceses. Por ello, como anunció el 31 de diciembre el presidente de la República, la contribución excepcional sobre los ingresos más elevados se retocará con el fin de tomar en cuenta la decisión del Consejo Constitucional, sin que cambie su principio. En primavera se concretarán medidas de ahorro, en especial aquellas previstas en el marco del pacto nacional por el crecimiento, la competitividad y el empleo, y se iniciará la preparación del presupuesto de 2014. El procedimiento será más exigente y más transparente a partir de ahora, ya que se situará bajo el control del Alto Consejo de Finanzas Públicas, que se instaurará en marzo.

2. La lucha por el empleo es la primera prioridad de 2013. Movilizará al conjunto del Gobierno. Para los empleos con futuro, el objetivo es introducir a 100 000 jóvenes para finales de 2013. El contrato de generación se discutirá en cuanto se retome la actividad parlamentaria con, como objetivo final, 500 000 contratos indefinidos a jóvenes y el mantenimiento del empleo de 500 000 personas mayores. El Gobierno también desea que la negociación sobre la seguridad laboral culmine en un acuerdo ambicioso, que abra a las empresas las facultades de adaptación que necesitan y aporte a los empleados la seguridad necesaria. El Gobierno preparará un proyecto de ley sobre dichos temas en cuanto finalice la negociación. Las empresas tienen un papel capital que desempeñar en esta lucha. Deberán beneficiar de un entorno óptimo y fomentar la evolución de su gobernanza. Las disposiciones legislativas que permiten a los empleados participar en los consejos de administración, poner fin a ciertos comportamientos en materia de remuneración y proteger a las empresas contra las OPA hostiles, se presentarán en Consejo de Ministros antes de que acabe el primer trimestre.

La lucha por el empleo exige que se refuerce la economía francesa. Es el sentido del pacto nacional por el crecimiento, la competitividad y el empleo adoptado el pasado 6 de noviembre. Los ministros implicadoss ya han lanzado la puesta en marcha de las 35 decisiones del Pacto, que proseguirá de forma activa. El Gobierno se reunirá en abril en un seminario para realizar un primer balance. El Crédito Fiscal para la Competitividad y el Empleo (CICE, por sus siglas en francés) ya se ha puesto en marcha. En cuanto al dispositivo de ayuda a las pymes y a las empresas de tamaño intermedio que se enfrenten a dificultades a nivel de tesorería, ya se puede aplicar. Se lanzará la reforma de la jurisdicción comercial. Uno de los puntos fundamentales del Pacto es la instauración de una nueva política de sectores. La conferencia nacional de industria se renovará. Infatigablemente, el Gobierno permanecerá junto a los empleados que se enfrenten a reestructuraciones de empresas, e intervendrá, en contacto con las entidades locales y los interlocutores sociales, para anticipar y acompañar las mutaciones industriales. Este primer semestre también permitirá lanzar la concertación previa a la ley de futuro sobre agricultura, sector agroalimentario y bosques.

Las finanzas deberán ponerse más al servicio de la economía. El Banco Público de Inversiones, cuya creación acaba de votar el Parlamento, celebrará su primer consejo de administración en las próximas semanas, y ya en el mes de enero se debatirá la reforma bancaria en el Parlamento.
El Gobierno proseguirá su acción a favor de la reorientación de Europa con la puesta en marcha efectiva de la unión bancaria y la profundización de la integración solidaria. Hay que poner en marcha la reorientación de los fondos estructurales, los programas de inversión en el marco del BEI y los project bonds. Hay que perseguir el cierre de un acuerdo equilibrado sobre el marco financiero plurianual europeo para 2014-2010, que preserve la PAC, la innovación y las políticas de cohesión territorial.

3. El presidente de la República ha situado a la juventud en un lugar central dentro de su mandato. Lo que se debe garantizar es la preparación del futuro. El proyecto de ley de refundación de la escuela de la República se presentará en el consejo de ministros del 23 de enero. Instaura una verdadera formación inicial y continúa con las escuelas superiores del profesorado y la educación. Introduce a la escuela en la era digital, renueva el sistema de orientación y la inserción profesional y redinamiza el diálogo con los interlocutores de la escuela. Dicha reforma se pondrá en marcha en el próximo curso, con la de los ritmos escolares, para la que el Gobierno destina un fondo inicial de 250 millones de euros, que permitirá entrar en la reforma a un máximo de municipios en el mismo año 2013. El Primer Ministro reunirá un comité interministerial de la juventud el próximo 21 de febrero.

Los centros de enseñanza superior e investigación aportan una contribución esencial a la competitividad, el empleo, la recuperación económica, así como a la proyección internacional de nuestro país. Se presentará en consejo de ministros un proyecto de ley que recoja las conclusiones del congreso en febrero.

La preparación del futuro también es una estrategia de inversiones. De acuerdo al anuncio del presidente de la República en su mensaje de felicitación del año nuevo a los franceses, dicha estrategia cubrirá en 2020 el conjunto de los retos esenciales para nuestro país: infraestructuras digitales, hospitales, financiación de la transición energética y la renovación térmica, infraestructuras de transporte, vivienda. Dicho programa fijará prioridades tomando en cuenta las capacidades de financiación pública y privada. En este contexto, el esquema nacional de infraestructuras de transporte, que se revisará este trimestre, fijara el nuevo calendario de realización de los grandes proyectos. El Primer Ministro propondrá un nuevo calendario de realización de la red de transporte del Gran París. El Gobierno velará por que inversiones complementarias mejoren rápidamente la vida diaria de los franceses, en especial de los vecinos de Ile-de-France. Sin esperar más, el Primer Ministro acaba de decidir una reasignación de 2000 millones de euros del programa de inversiones de futuro.
La preparación del futuro pasa por la transición energética. El debate abierto el pasado 29 de noviembre se desarrollará a lo largo del primer trimestre de 2013. La propuesta de ley destinada a preparar la transición hacia un sistema energético más sobrio volverá a debatirse en el Parlamento el próximo mes de febrero. Se lanzará la vía de la fiscalidad ecológica. La reforma del código minero se ha iniciado para que se tenga más en cuenta el medio ambiente y se repartan los beneficios que se extraen de los recursos de forma más equitativa.
El primer semestre de 2013 también se dedicará a la elaboración de la ley marco sobre biodiversidad, que contemplará, entre otras cosas, la creación de una nueva agencia de biodiversidad, anunciada por el presidente de la República el 14 de septiembre de 2012. Muchos agentes industriales y personas que toman decisiones públicas locales esperan el gran eje de trabajo de modernización del derecho medioambiental. Se reunirá una asamblea para tratar esta cuestión en mayo de 2013.

4. El Gobierno seguirá actuando para mejorar la vida diaria de los franceses. Se trata, en primer lugar, de mejorar el poder adquisitivo. El decreto que modifica las reglas de revalorización del salario mínimo interprofesional se presentará antes de que acabe el mes de enero. En cuanto a los ciudadanos más débiles, el Primer Ministro anunció las principales medidas en la conferencia contra la pobreza y por la inclusión social de los pasados días 10 y 11 de diciembre. Se adoptará un plan plurianual en el Comité Interministerial del 21 de enero de 2013. Se dividirá en hojas de ruta ministeriales y se seguirá a lo largo de la legislatura. El proyecto de ley relativo a la protección de los consumidores, que se presentará en el consejo de ministros del segundo trimestre, también actuará sobre el poder adquisitivo de los hogares.

En lo que se refiere a la vivienda, la ley de urbanismo y vivienda permitirá levantar muchos frenos a la construcción, regular mejor los alquileres, luchar con mayor eficacia contra el hábitat indigno, a la vez que introduce plenamente a Francia en la lógica de la ciudad sostenible y densa, para romper con el consumo, cada vez mayor, de los espacios naturales y agrícolas. Tras las primeras medidas estructurales sobre el control de los alquileres, sobre el suelo público y la revisión de los objetivos de la ley de solidaridad y renovación urbanas, dicha ley reforzará la eficacia de los instrumentos que permitan alcanzar los objetivos en materia de vivienda social. Se presentará en consejo de ministros en junio. El Gobierno proseguirá su trabajo en paralelo para favorecer el esfuerzo de construcción privada e instaurar el plan anunciado para la renovación térmica de las viviendas. Dichas medidas también tendrán un efecto positivo sobre el empleo.

Los franceses piden también confortar el alto nivel de cobertura del sistema de protección social haciendo que evolucione de acuerdo a las nuevas necesidades, y restableciendo su situación financiera. El Alto Consejo sobre financiación de la protección social entregará el resultado de su trabajo a partir de la primavera. El Gobierno llevará a cabo los cambios necesarios en la concertación, ya se trate de política familiar o del sistema de pensiones. Hay que cambiar también nuestra mirada sobre los ancianos. La ley de adaptación de la sociedad al envejecimiento permitirá acompañar mejor a las personas correspondientes y a sus familias.

El Gobierno adoptará una estrategia nacional de sanidad para luchar contra los desiertos médicos y promover el acceso, en el conjunto del territorio nacional y sin obstáculos financieros, a acciones de prevención y de cuidados de calidad más eficientes, sumando a los profesionales de la salud a dicha iniciativa. Un comité interministerial de la minusvalía se reunirá en el primer semestre para fijar las prioridades de la acción gubernamental en este ámbito.

5. Los franceses también esperan de la acción pública que sea más cercana, más eficaz, y más legible. Dicha preocupación ocupa el centro de la estrategia de modernización que ha decidido poner en marcha. Cada ministro debe elaborar, durante el primer trimestre de 2013, un programa que cubra el periodo 2013-2015, para simplificar la organización y el funcionamiento de las administraciones. El Primer Ministro recuerda que el pasado 18 de diciembre se decidió un primer programa de valoración de 40 políticas públicas, las primeras de ellas se lanzarán en enero mismo.

El proyecto de ley de descentralización se presentará en Consejo de Ministros en el mes de marzo. Permitirá instaurar una verdadera asociación entre Estados y entidades, aumentar el compromiso de las entidades locales, en especial de las regiones, al servicio de la competitividad y el crecimiento del país, simplificar la acción pública y ahorrar eliminando duplicidades e intensificando la puesta en común, y abrir una nueva etapa para la democracia local y la transparencia del funcionamiento de las entidades. También debe reforzar la armazón urbana de nuestro país, con la consagración del papel de las grandes ciudades y disposiciones específicas en París, Lyon y Marsella. Comportará disposiciones en materia de igualdad de los territorios para responder a las fuertes expectativas que expresan los franceses dirigiéndose a los servicios al público de las zonas rurales o desfavorecidas. Hay que darle un nuevo aliento a la política de la ciudad. Un comité interministerial se reunirá en febrero. Las medidas relativas a la reconsideración completa de la división en zonas, la contractualización y las nuevas bases de dicha política, se incluirán en la ley.

En ultramar, el Gobierno velará por poner en marcha las disposiciones de la ley sobre la regulación económica para luchar contra una vida que resulta cara. Garantizará un esfuerzo de apoyo a la inversión en 2013 equivalente al impacto de la decisión del Consejo Constitucional, y formulará sus propuestas para una reforma de los dispositivos de incentivación, de acuerdo al compromiso contraído en el debate sobre la ley de finanzas.

6. En el plano de las libertades y las instituciones, se han abierto varias vías de trabajo en 2012 que deben culminar en 2013. El objetivo es, en primer lugar, reforzar la independencia de la Justicia y la eficacia de la política penal. El año 2013 será un año de grandes reformas, con la del Consejo Superior de la Magistratura, de carácter constitucional, el proyecto de ley de lucha contra la reincidencia, que se presentará en consejo de ministros el próximo mes de junio, y el proyecto de ley sobre las relaciones entre la cancillería y las fiscalías, que se presentará en febrero. Sacando conclusiones del trabajo de la comisión presidida por Lionel Jospin, el Gobierno presentará al Primer Ministro las disposiciones relativas a la no-acumulación de mandatos, así como un proyecto de ley relativo a las modalidades de votación en las elecciones de los senadores. También se está preparando una reforma de la Asamblea de Franceses del Extranjero.

La renovación de nuestra democracia llama a varias reformas ambiciosas en materia de comunicación. El proyecto de ley sobre el sector audiovisual contemplará nuevas reglas de nombramiento de los directores de las cadenas públicas, procederá al acercamiento entre el CSA y la autoridad en materia de telecomunicaciones ARCEP, y sacará conclusiones de la misión sobre el acto II de la excepción cultural. Se preparará la puesta en marcha del plan para la educación artística y cultural. También se presentará un proyecto de ley relativo a la protección de las fuentes de los periodistas.

Un proyecto de ley-marco relativo a los derechos de las mujeres se presentará en el mes de mayo. Los debates en el Parlamento sobre el proyecto de ley sobre el matrimonio y la adopción para todas las parejas comenzarán a finales del mes de enero. La adopción de esta ley constituirá un enorme avance en la igualdad de derechos. El reconocimiento de la diversidad de los modelos familiares desembocará también en un proyecto de ley sobre la familia, que se presentará en marzo en Consejo de Ministros.

Se ha iniciado un trabajo interministerial basándose en las propuestas del profesor Sicar en relación al final de la vida. Se propondrán medidas en mayo de 2013 y un proyecto de ley se presentará antes de que acabe el mes de junio.

La política de inmigración e integración continuará su mutación, con varios plazos que traducirán el objetivo del Gobierno de una política a la vez justa, firme y equilibrada. El primer debate sin votación relativo a la inmigración tendrá lugar en el Parlamento en el primer trimestre. La política de integración, que es hoy objeto de un informe que le será remitida este mes al Gobierno, también se refundirá.

En el ámbito de la seguridad pública, los próximos meses se dedicarán al despliegue de las nuevas zonas de seguridad prioritarias.
El año 2013, por último, será el del nuevo Libro Blanco sobre defensa y seguridad nacional, que se acabará a finales del mes de febrero y dará lugar a un proyecto de ley de programación militar que debe presentarse antes del verano en consejo de ministros.

Este programa de trabajo es ambicioso. El Gobierno velará por ponerlo en marcha con metodología, coherencia y pedagogía. El presidente de la República podrá contar con la movilización del conjunto del Gobierno al servicio de los franceses en este nuevo año./.

- Página web del Gobierno francés

3- Vídeo del Primer ministro : "La competitividad, ¡ es empleo !"

La compétitivité, c’est l’emploi !->http://www.dailymotion.com/video/xxvrn8_la-competitivite-c-est-l-emploi_news] par Matignon

Última modificación: 15/09/2017

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