Picasso: una dación emblemática hace 40 años [fr]

El Museo Picasso de París nació en 1979, gracias a la dación concedida por los herederos del pintor, dación que se vio enriquecida más adelante con otras donaciones. En efecto, la colección de este museo fue creada gracias a la ley de daciones, promulgada en 1968 por el general de Gaulle y André Malraux para favorecer el mantenimiento de obras de arte y objetos de colección con importancia patrimonial en el territorio nacional. La dación de Picasso fue, en 1979, la primera gran dación que tuvo lugar tras la implementación de esta nueva ley, que conllevó a la creación de este gran museo parisino, dedicado a la obra del artista.

JPEG - 43.2 KB
"L’identité du musée Picasso, c’est sa collection et sa dation" © Bertrand Gardel / Hemis
© Bertrand Gardel / Hemis

« La identidad del museo Picasso, es su colección y sus daciones »
La colección del museo Picasso de París fue creada gracias a dos daciones, que los herederos de Pablo Picasso concedieron de forma sucesiva en 1979, y por las de Jacqueline Picasso en 1990. Después, fue completada por increíbles conjuntos.

Tal como lo deseó Picasso, sus herederos dieron la colección privada de Picasso al Estado. Al principio, esa colección reunía unas cincuenta obras de maestros antiguos y modernos que se incorporaron mediante una donación en 1973. Sus herederos realizaron una segunda donación en 1978, que vino a completar y enriquecer ese conjunto (150 obras).

Fueron también los herederos quienes depositaron los archivos personales de Picasso en 1978 para una primera clasificación, para luego formar parte de las colecciones nacionales mediante una donación en 1992 (200 000 piezas).

Con la vista puesta en la creación del Museo Picasso, los amigos y allegados de Picasso dejaron importantes legados, daciones o donaciones a partir de 1980.

Desde su creación en 1985, el museo ha ido aplicando una política de adquisición a título oneroso. Permitió que más de mil obras se incorporasen en las colecciones nacionales.

Las singulares contingencias de la constitución de la colección del Museo Picasso de París confieren a este fondo un estatus sin igual. La incorporación de semejante conjunto en las colecciones nacionales respondía a un proyecto patrimonial de gran trascendencia, decidido por André Malraux tras las grandes celebraciones que se organizaron con motivo del octogésimo quinto cumpleaños de Picasso en el Grand Palais, en el Petit Palais y en la Biblioteca Nacional de Francia. Fue bajo su impulso y con la vista puesta en la herencia de Pablo Picasso que en 1968, se diseñó el instrumento de la ley por la que se establece la dación de obras de arte en pago de los impuestos de sucesiones «que tiende a favorecer la conservación del patrimonio artístico nacional. »

Así pues, la dación que concedieron los herederos de Picasso al Estado en 1979 fue el primer enriquecimiento de las colecciones nacionales mediante ese modo, y permitió crear ex nihilo un gran museo monográfico dedicado a la vida y a la obra de Picasso.

A esta colección única en el mundo, se añadió la Colección privada de Picasso, donada al Estado en 1973, enriquecida más adelante, en 1978, con un segundo conjunto: un centenar de obras entre las cuales se encuentran piezas de escultura ibérica, máscaras africanas u oceánicas, pinturas de Le Nain, Corot, Vuillard, Cézanne, Gauguin, Matisse, el Aduanero Rousseau, Renoir, Braque, Modigliani, Miró, así como dibujos de Degas, Chirico o Giacometti.

En 1990, la dación que concedieron los herederos de Jacqueline Picasso completó magistralmente este conjunto, en particular con importantes pinturas del último periodo, esculturas, dibujos y cuadernos.

En 1992, los herederos de Picasso también dieron al Estado sus archivos personales, que fueron destinados al museo para ser conservados y admirados.

« Dame un museo y lo llenaré »

En paralelo, se decidió que el Hôtel Salé, un palacete del siglo XVII, que se encuentra en el barrio de Le Marais de París, acogería esta colección de excepción. «El grupo de trabajo que nombró el Estado para preparar la dación consideró desde el principio lo que sería este museo para el público y la comprensión de la obra. El objetivo era no dispersar nada y ofrecer la posibilidad de ver todas las técnicas que usó el artista, el museo conservaría por tanto referencias de cada época», indica Juliette Pozzo, responsable de investigación en el Museo de Picasso de París. «Antes de que el museo abriese sus puertas en 1985, la colección viajó por todo el mundo. Nadie había visto jamás el trabajo de Picasso de esta forma. La identidad del Museo Picasso es su colección y su dación» sigue Marie-Laure Bernadac, conservadora general del patrimonio, que trabajó en la preparación del museo. Un testimonio que da la razón a la famosa frase del pintor: «Dame un museo y lo llenaré».

Picasso, protagonista en la Residencia de Francia en Madrid

La figura de Picasso es un gran símbolo de las relaciones hispano-francesas ya que el artista que nació en Málaga, vivió en Francia desde que cumplió 20 años y encontró su inspiración tanto en la tradición española como en los clásicos franceses. Descansa en Francia.

JPEG

Por eso no hay nada más natural que fuese la Residencia del embajador en Francia en España la que acogiese dos obras portentosas del artista. Dos bellísimos tapices de los Gobelinos titulados Mujeres durante su aseo, creados entre 1971 y 1979 a partir de un collage único y monumental de Picasso, realizado pocos meses después del Guernica (que se encuentra en el museo Reina Sofía de Madrid), se miran el uno al otro en el gran salón de la Residencia desde abril de 2017.

JPEG

Estos dos tapices se habían expuesto muy poco en 40 años. En efecto, se trata del mayor collage que haya realizado jamás y fue específicamente diseñado para ser el cartón de una tapicería. En 1937, en cuanto Picasso acaba Guernica, se pone manos a la obra en el estudio de 7, rue des Grands-Augustins, para crear un inmenso collage (4,48 m x 2,99 m) durante el invierno siguiente, para convertirse en el cartón de una tapicería. La implicación ornamental de las figuras en un espacio saturado de colores y estampados y la composición extremadamente cargada evocan ciertas telas hispano-moriscas. Esta obra monumental, por su formato y tratamiento plástico, desciende directamente del linaje del Guernica, en el que Picasso pensó durante un tiempo integrar papel pegado.
Se necesitaron dos años, ocho meses y veinte días (del 7 de agosto de 1968 al 8 de mayo de 1970) y la labor de tres liceros, para realizar el primer tapiz. Los dos tapices presentados en el gran salón de la Residencia de Francia en España, con dimensiones monumentales (con una altura de 2,90 m y 4,34 m de ancho) presentan los temas tradicionales ya trabajados por Picasso: el peinado y el desnudo en el espejo, propicios al tema del modelo y su doble. Los dos tapices representan a una mujer de pie que peina a una mujer sentada con las piernas cruzadas en el suelo que se mira en un espejo, lo que da una tercera mujer con un retrato que se refleja en un espejo.

JPEG

- Más información en el sitio web Picasso.fr

- Museo Picasso de París

- Museo Picasso Antibes

- Museo Picasso de Málaga, su ciudad natal

- Guernica en el museo Reina Sofía (Madrid)

Última modificación: 11/05/2020

subir