Discours de l’ambassadeur à l’occasion de la Fête nationale (14 juillet 2017)

Señor Presidente del Tribunal Constitucional,
Señores Ministros, autoridades civiles y militares, Señor Fiscal general,
Queridos amigos, Chers compatriotes.

El 14 de julio del año pasado, Francia festejaba su fiesta nacional cuando fue golpeada, en Niza, por un atentado terrorista que estremeció a nuestro pueblo y que trataba de cuestionar nuestros principios, nuestra forma de vida. Una vez más, la reacción del Gobierno de España y del pueblo español nos llenó de admiración a mí y a mi esposa, a mi equipo : solidaridad, fraternidad alrededor de los valores democráticos que compartimos, y más que nunca, cooperación para defender nuestras libertades y nuestra seguridad. Mi país les está especialmente agradecido. Seguiremos trabajando, estoy seguro, no solamente para evitar lo peor, sino también para construir juntos un espacio de confianza.

Este espacio es, primero, el de nuestras relaciones bilaterales entre países vecinos, amigos y aliados. Con la recuperación económica, nuestros intercambios de inversiones y productos son más densos que nunca y aumentan más rápido que el crecimiento de nuestros respectivos países y que el crecimiento del comercio mundial. Pero no sólo es cuestión de comercio, también es cuestión de estudiantes, profesionales, empresarios, turistas también (Francia se ha convertido en el segundo país de origen de los viajeros que visitan España).
De deportistas también : Rafa Nadal ganó por décima vez Roland Garros y Zinedine Zidane llevó el Real al éxito en España y Europa !! Les admiramos mucho…

En la cumbre de Málaga, el pasado mes de febrero, reafirmamos nuestro compromiso común de reforzar la interconexión de nuestras redes eléctricas, energéticas, ferroviarias, marítimas y por carretera. Y el compromiso de trabajar juntos en materia educativa, cultural y social.

Este mismo compromiso lo volvieron a tomar hace un mes, en su entrevista en París, los presidentes Emmanuel Macron y Mariano Rajoy, un compromiso fundado en una confianza mutua forjada año tras año con la lucha contra el terrorismo, con la fraternidad de armas que la defensa de nuestro continente exige y que España expresa tan bien, junto a nosotros, particularmente en Africa. Se lo agradezco de todo corazón.

También con una visión compartida de los grandes equilibrios (o desequilibrios) geopolíticos del mundo, de la necesidad de trabajar por las grandes regulaciones como el Acuerdo de París, de pensar también en los refugiados, en las víctimas.

Este espacio también es Europa ; aprendimos a trabajar juntos para ella ya hace mucho tiempo.
Pero ¡Este momento es decisivo ! Tenemos que gestionar el Brexit, construir la Europa de la Defensa, la Unión Económica y Monetaria, retomar la senda del desarrollo industrial y la innovación, construir la Europa de la Energía, del Sector Digital y, por supuesto, la Europa del Conocimiento, la Europa de la Juventud y la Europa Social y Solidaria, en el contexto de la economía social de mercado. Y todo ello, con el apoyo y la participación democráticos de los pueblos, sin los cuales no podríamos enfrentarnos a ninguno de estos retos.

Con esta ambición, podemos contar con la unión entre España y Francia, porque, en general, compartimos una misma visión de Europa, una misma esperanza puesta en un proyecto político, un mismo compromiso con su modelo social y con su seguridad. La integración de nuestras economías y de nuestras sociedades, la fuerza de dos grandes naciones, la diversidad de nuestras historias y nuestras identidades, será el mejor cimiento para dar este mismo impulso a la Unión.

Para lograrlo, España y Europa podrán contar con Francia, que, alejándose de los estereotipos, se reforma sin cesar, se adapta, y como acabamos de verlo, ¡incluso sorprende por la valentía de sus cambios ! Por la ambición de sus propuestas.

Mes chers compatriotes,

De la longue séquence électorale qui vient de s’achever et que nos amis espagnols ont observée avec tant d’intérêt, parfois d’inquiétude, on peut tirer quelques enseignements, et ce quelle que soit la diversité d’opinions de chacun d’entre nous. La promesse d’un débat approfondi, à la mesure des immenses enjeux de l’heure, a été tenue et ont été pris en considération notre pacte politique, notre contrat social, notre position dans le monde et en Europe. Par ailleurs, et avec quelle énergie, nos principes fondamentaux et les valeurs de notre République ont été une nouvelle fois légitimés, rappelés et forment plus que jamais le cœur de l’existence même de notre Nation. Pour autant, la réalité d’une société divisée a aussi été mise en lumière et c’est la responsabilité de notre président, de notre gouvernement, mais aussi la nôtre, de réunir les Français. Nous ne le ferons, à la face du monde, qu’avec le message du 14 juillet, de Liberté, d’Egalité et de Fraternité ; et c’est la grandeur de la France. “Ce goût absolu de l’indépendance” rappelait ce matin le Président de la République : indépendance d’esprit, autonomie de decision pour le Pays, capacité à discuter avec tous de l’avenir de la communauté internationale.

Je sais que la communauté française, si active, si engagée dans ce pays magnifique, l’Espagne, où nous avons le bonheur de vivre, sait s’en montrer digne. Je vous en remercie et particulièrement tous ceux, conseillers consulaires, élus, membres d’associations qui y concourent. Comme moi, vous avez constaté à quel point nous sommes observés, attendus, pour construire, grâce à nos valeurs partagées, la société européenne de demain. Nous avons le devoir de participer à cette ambition, et de transmettre à nos concitoyens, en France, l’exigence de se montrer à la hauteur du regard et des espérances de ceux qui, d’une certaine façon, ont foi en nous. Le moment est propice afin de réécrire ensemble notre projet pour la maison commune européenne, accueillante, et d’abord proche des citoyens. C’est, pour l’avenir, et avec la jeunesse, la plus belle façon de porter haut les couleurs de notre pays.

Nous le ferons aussi en gardant, en Espagne qui, mieux que tout autre pays peut-être, sait ce qu’est la fête, l’esprit du 14 juillet, oui, un esprit de fête, de fête populaire, guinguettes, bals, cette fête est un moment de citoyenneté simple et heureuse, entre individus libres, égaux et frères en citoyenneté, organisée ici ce soir grâce à et avec nos entreprises et dans la meilleure tradition française. Alors, que la fête commence.

¡Viva España !,

Vive la France !

Dernière modification le 17/07/2017

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