Conmemoración del armisticio del 11 de noviembre de 1918 [fr]

Mensaje del Embajador de Francia a la comunidad francesa de España

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Celebramos en este día el 102º aniversario del armisticio del 11 de noviembre de 1918, que marcó el final de la Primera Guerra Mundial; y rendimos homenaje a todos los combatientes, a todas las víctimas, civiles o militares, de este conflicto tan mortífero.

Este año, a causa de la epidemia de coronavirus, no podemos reunir a la comunidad francesa de España - desde los excombatientes hasta los estudiantes de secundaria - en el patio del Consulado General para conmemorar juntos el 11 de noviembre, como solemos hacer cada año. Al igual que para la ceremonia del pasado 8 de mayo, cuya organización ya se vio afectada por la primera ola de Covid-19, quería que nos encontrásemos con el pensamiento para celebrar esta fecha tan importante en nuestra historia.

En esta época tan agitada, para el mundo y en particular para nuestro país, que se enfrenta hoy a desafíos de gran envergadura, a nivel tanto sanitario como de seguridad, me parece fundamental que nos tomemos el tiempo de honrar solemnemente la memoria de aquellos que, hace un poco más de un siglo, lo dieron todo, hasta sus vidas, por nuestro país, por nuestros valores, por nuestra libertad.

Expresamos hoy nuestra gratitud respecto de todos los combatientes de la Gran Guerra. Las virtudes de firmeza y resiliencia que demostraron frente a la adversidad constituyen una fuente de inspiración.

Más allá de lo absurdo de aquella masacre a gran escala entre países hermanos, es esta gran lección de valentía, fidelidad en el compromiso, fraternidad de armas y de unidad frente a la adversidad, la que todos debemos tener presente y transmitir a las nuevas generaciones.

No consideremos jamás que la Paz es un logro irrevocable. ¡Mantengámonos alertas! Las noticias nos recuerdan constantemente que la paz es frágil, muy frágil, y que necesita lucidez, generosidad, compromiso firme y valiente por parte de todos nosotros, jóvenes y menos jóvenes, ciudadanos con independencia de su condición, para que la defendamos, para que la protejamos, a veces verbalmente, otras por las armas.

En nuestras sociedades, a veces fragmentadas, propensas al ensimismamiento y al egoísmo, ahora más que nunca, es urgente superar los particularismos, guardando siempre en mente el sentido del servicio público y del interés general, que trascienden los intereses particulares.

Esta noche, visitaré los locales del Institut français para rendir tributo a la edición del libro de visitas de los «Poilus» de Madrid, realizado por iniciativa del Liceo Francés. Quería dar las gracias a los profesores y a los alumnos, quienes idearon este valioso y conmovedor trabajo de investigación, que llevan a cabo desde hace tres años. Al sacar a la luz los rostros y las historias de esos «poilus», este minucioso trabajo nos ayudará a no olvidar jamás aquellos que partieron a luchar para mantener vivos nuestro lema y nuestros valores - Libertad, Igualdad, Fraternidad -, que nos unen y que son constitutivos de Francia. En un momento en que el bien común que estos valores originan se ve amenazado en nuestro propio territorio por el radicalismo islamista, se ha vuelto más urgente que nunca mantener presentes las adversidades y las lecciones de la Historia, para que las jóvenes generaciones no pierdan nunca de vista los elementos permanentes en los que se inscribe nuestro destino colectivo.

Y es construyendo todos juntos Europa, de forma concreta, decidida y con tesón, días tras día, que podremos fortalecer nuestra identidad, nuestra soberanía y seguir fieles a la memoria de los héroes de la Gran Guerra.

¡Viva Francia! ¡Viva España! ¡Viva Europa unida!

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Vídeo del acto

Última modificación: 11/11/2020

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